Electores en lugar de feligreses

Que Petro esto, que Fico esto otro; que Rodolfo aquello y que Fajardo lo demás… No sé sí ustedes están igual de cansados que yo de lo que ha sido el ambiente de esta campaña presidencial. Es agotador y eso que uno no es el candidato. ¿cómo estarán ellos y sus equipos de trabajo?

En las últimas semanas se ha sentido el vértigo de la última etapa de la campaña presidencial. Son muchísimas las apariciones de los candidatos en diferentes escenarios públicos y privados; los gremios profesionales hacen fiesta con los cacareados debates presidenciales; los medios de comunicación, todos, esperan tener el suyo con los candidatos y ellos, en una mezcla de ser aprovechados y aprovechar los escenarios, asisten y repiten las retahílas de los discursos entrenados por sus asesores. No obstante cada aparición pública es un barómetro para medir la presión de las campañas. Y sí, es preferible verlos en debate a no verlos nunca.

A los colombianos nos han acostumbrado a campañas enteramente cosméticas en donde importa más cómo se ven los candidatos a qué es lo que proponen. Parecería que nos gusta más la vehemencia que la inteligencia, no importa qué está diciendo pero si lo dice golpeando la mesa, mejor. En esa medida resulta saludable ver los espacios de discusión. Sin embargo debo decir muy a mi pesar que en los muros de comentarios de estos espacios digitales rara vez se ven comentarios mesurados y analíticos, lo que siempre aparecen son las arengas de las barras bravas en donde lo único que importa es lanzarle loas al candidato propio y salpicar de estiércol a las demás campañas rivales.

Para estas elecciones necesitamos electores consientes, críticos y veedores en lugar de fans, feligreses o, como dicen en el mundo del entretenimiento, ‘groupies’. Siento que estamos llenos de feligreses y de fans y de una insuficiente masa de electores conscientes. Eso es supremamente peligroso cuando estamos en un modelo de democracia que, de todas maneras, sigue siendo el menos malo de los modelos.

En las próximas elecciones vote a conciencia por el candidato o candidata de su predilección y que esa preferencia esté alimentada de argumentos luego de haber estudiado hojas de vida y propuestas.


Entrada original: Electores en lugar de feligreses